Cómo pesarte para que el número signifique algo
Tu peso sube y baja un par de kilos por motivos que no tienen nada que ver con la grasa. Si te pesas mal, ese ruido tapa la señal — y si te pesas bien, no hace falta hacerlo menos.
Actualizado el 6 de agosto de 20264 min de lectura
En una frase: pésate a menudo y siempre igual —al levantarte, después del baño, antes de desayunar— y no mires nunca el número de hoy: mira la línea de las últimas semanas, que es la única que habla de grasa.
Por qué el número de hoy no sirve
Entre una mañana y la siguiente puedes marcar un kilo y medio de diferencia sin que haya cambiado nada relevante. Lo que se mueve es agua, sobre todo: la sal de la cena, los hidratos del día anterior (cada gramo de glucógeno arrastra unos tres de agua), el ciclo hormonal, lo que todavía no has ido al baño, una sesión dura que deja los músculos inflamados y reteniendo.
Un kilo de grasa son unas 7.000 kcal. Para ganarlo de verdad en un día harían falta 7.000 kcal de más, que no es una cena copiosa: es una hazaña. Así que cuando la báscula sube un kilo por la mañana, prácticamente nunca es grasa — y reaccionar como si lo fuera es cómo empiezan las semanas de comer mal por castigo.
Pesarse más, no menos
La reacción intuitiva al ruido es pesarse una vez a la semana. Es exactamente la equivocada: con un dato semanal, cada medición es o señal o ruido y no hay forma de distinguirlas — si te tocó un lunes de retención, tu semana entera fue mentira.
Con un dato diario, el ruido se promedia solo. No porque cada dato sea mejor, sino porque siete datos malos en la misma dirección dibujan una línea que dos datos buenos no pueden dibujar. Pesarse a diario y mirar solo la tendencia es la combinación que funciona; pesarse a diario y mirar el número diario es la que hace daño.
Con una precisión que conviene decir: pesarse a diario no te hace adelgazar más que pesarte una vez por semana. Los ensayos que lo han comparado no encuentran diferencia en los kilos perdidos entre una cosa y la otra — lo que sí encuentran es que pesarse, con la frecuencia que sea, va mejor que no pesarse. Así que la frecuencia diaria no te compra resultados: te compra una tendencia en la que se puede confiar antes, que es de lo que va esta guía y de lo que depende todo lo que la app calcula con tu peso.
Y las condiciones tienen que repetirse, porque si no lo que cambia es el método y no tú: al levantarte, después del baño, antes de comer o beber nada, con la misma ropa o sin ella. Un peso de después de cenar no es comparable con uno de en ayunas, y mezclarlos mete un ruido mayor que el que estás intentando promediar.
Cuánto hay que esperar antes de creerse la línea
Esto es lo que casi nadie concreta. Mesorep no se inventa una tendencia con dos pesajes: necesita al menos 7 días de recorrido antes de dar una pendiente por buena, y no la llama sólida hasta los 14. Por encima de eso trabaja con una ventana móvil de 28 días, así que lo que ves siempre es el último mes y no tu historia entera.
Traducido a lo que te importa: en el día 3 no hay nada que interpretar. Ni bueno ni malo. Si has cambiado algo en tu dieta, la primera pregunta legítima llega en la segunda semana, y la respuesta fiable en la tercera. Cualquier ajuste antes de eso está reaccionando a agua.
Qué hace la app con esos pesajes
Dos cosas, y ninguna es pintarte otro gráfico. La primera es la tendencia, que es el peso con el que se hacen las cuentas: tus gramos de proteína y tus calorías salen de la línea, no del número de esta mañana. La segunda es corregir la fórmula — si tu peso dice que la cuenta de calorías estaba equivocada, la cuenta se mueve. Está contado en la guía de las calorías.
Si tu báscula sincroniza con la salud de tu móvil, no tienes que apuntar nada: el peso entra solo. Y si te pesas a mano un par de veces por semana, la tendencia tarda más en volverse sólida pero funciona igual.
De dónde sale esto
Lo que se afirma aquí y va contra lo que se lee en todas partes, con su fuente. Cada una dice también dónde deja de valer.
- Is self-weighing an effective tool for weight loss: a systematic literature review and meta-analysisInternational Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity, 2015
Es la fuente de que pesarse a diario no adelgace más que hacerlo una vez por semana: siete ensayos con pesaje diario perdieron 3,6 kg de media contra 3,3 de los que se pesaban menos, sin diferencia estadística. Y de que pesarse ayuda cuando acompaña a un plan, no como estrategia suelta. Mide pérdida de peso en programas de intervención, no la calidad de la tendencia, que es lo que aquí se defiende.