Cuántas calorías necesitas (y por qué la fórmula falla)
Cualquier calculadora te da un número en dos segundos. Ninguna te dice que ese número está equivocado para ti, ni cuánto, ni qué hacer al respecto — que es la única parte que cambia algo.
Actualizado el 5 de agosto de 20264 min de lectura
En una frase: usa la fórmula para empezar, no para acertar — y luego deja que tu peso real la corrija, que es lo que de verdad te dice cuántas calorías necesitas tú.
Por qué ninguna calculadora puede acertar
Todas las fórmulas de calorías —Mifflin-St Jeor, Harris-Benedict, Katch-McArdle— hacen lo mismo: cogen un promedio de mucha gente y te lo aplican. Funcionan razonablemente bien para el promedio, y tú no eres el promedio. Dos personas del mismo peso, sexo y actividad declarada pueden gastar varios cientos de kcal de diferencia al día, y eso ninguna cuenta lo sabe de antemano.
Y no es una sospecha nuestra: la revisión que dejó a Mifflin-St Jeor como la más fiable de las fórmulas habituales es la misma que avisa de que, aun siendo la mejor, quedan errores y limitaciones destacables al aplicarla a una persona concreta. La fórmula que ganó viene con esa advertencia de fábrica; las calculadoras que la usan no suelen copiarla.
A eso hay que sumarle que el dato peor medido eres tú: «actividad moderada» significa cosas distintas para cada persona, y es el factor que más mueve el resultado. Por eso una fórmula que se presenta con dos decimales está fingiendo una precisión que no tiene.
Nada de esto significa que la fórmula no sirva. Significa que sirve para una cosa concreta: darte un punto de partida suficientemente cerca como para que dos semanas de datos reales lo terminen de colocar.
Calculadora
Tus calorías, y cuánto pueden fallar
Una fórmula no puede acertar contigo, solo empezar cerca. Debajo del número está la banda a la que puede acabar moviéndose.
2250kcal al día, para empezar135 g de proteína · 293 g de hidratos · 60 g de grasa
Con dos o tres semanas de pesajes, esta cifra se corrige sola hacia donde diga tu peso real: puede acabar entre 1688 y 2813 kcal. Ese ±25 % es el tope: la fórmula puede estar equivocada, pero no puede irse de las manos.
Sin báscula de composición corporal, que es el caso de casi todo el mundo, la app parte de esta misma cuenta. Con una conectada cambia el ancla a masa magra, que es más fina; el reparto de macros y la corrección por tu peso son los mismos.
Qué hace la corrección, en números
Toma a alguien de 80 kg, de pie a ratos, que quiere mantenerse: la cuenta da 2400 kcal. Si esa persona come eso durante dos o tres semanas y su peso sube, la cuenta se quedó corta y sube con él; si baja, al revés. Después de 14 días de pesajes la tendencia ya es lo bastante sólida para hacerle caso.
La corrección tiene tope: como mucho un ±25 % sobre la cifra de partida, o sea entre 1800 y 3000 kcal en este ejemplo. Ese tope no es timidez, es la protección contra el caso malo — una racha de pesajes raros, un viaje, una semana de retención de líquidos — que si no acabaría arrastrando el objetivo a un sitio absurdo. Y la cifra medida caduca a los 21 días si dejas de pesarte, porque un dato de hace un mes ya no habla de ti.
Para perder grasa, la misma persona parte de 2080 kcal: son unas 320 menos, que es un déficit moderado a propósito. Los déficits agresivos no aceleran la pérdida de grasa en la misma proporción; aceleran la pérdida de músculo y la probabilidad de abandonar.
El orden correcto de las cosas
- Semana 1-2: come la cifra de la fórmula y pésate. No toques nada todavía: aún no hay información, solo ruido.
- Semana 3: mira la tendencia del peso, no el número de un día. Ahí es donde se ve si la cuenta acertó.
- A partir de ahí: ajusta poco y espera. Un cambio de 150-200 kcal necesita otras dos semanas para demostrar que era el correcto.
Ese bucle es todo el método, y es el que Mesorep lleva por dentro: parte de la misma cuenta que has jugado arriba y la va moviendo con lo que pesas de verdad. Cómo pesarte para que ese dato signifique algo está en la guía de la báscula, que es la mitad de la que esta depende.
De dónde sale esto
Lo que se afirma aquí y va contra lo que se lee en todas partes, con su fuente. Cada una dice también dónde deja de valer.
- Comparison of predictive equations for resting metabolic rate in healthy nonobese and obese adults: a systematic reviewJournal of the American Dietetic Association, 2005
La revisión que dejó a Mifflin-St Jeor como la mejor de las fórmulas habituales — y la que lo dice con todas las letras: incluso siendo la más fiable, «existen errores y limitaciones destacables al aplicarla a individuos». Es exactamente el motivo de que aquí la fórmula sea un punto de partida y no una respuesta. Mide metabolismo en reposo en adultos sanos; el factor de actividad, que es lo que más ensucia el total del día, ni siquiera entra en la comparación.